Optimizar este porcentaje es la diferencia entre un negocio estancado y uno escalable. Al concentrar casi la totalidad del gasto operativo en solo tres áreas, las empresas se vuelven vulnerables a los cambios del mercado. Reducir el impacto de la nómina mediante tecnología, mitigar el costo de los insumos con compras estratégicas y flexibilizar los contratos de alquiler son las acciones prioritarias para recuperar el control de tus márgenes de ganancia.